lunes, 12 de febrero de 2018

Las piedras vivas dicen ¡AY!

Estaba escuchando a Joni Eareckson (una mujer cuadripléjica desde su juventud que ha impactado muchas vidas) cantando y dijo unas palabras luego de una canción, que me llegaron profundamente. Ella dijo “Nosotros somos piedras vivas, y el joyero divino trabaja en nosotros con su cincel para hacernos joyas que pueda lucir su corona”. Y de pronto me vi como esa piedra y al Señor tocando de diferentes formas mi deformidad espiritual. Y al recibir un golpe gritar ¡AY! AY
“Si fuere malo ¡Ay de mí!” (Job 10:15); “¡Ay de mí ... Mucho tiempo ha morado mi alma con los que aborrecen la paz” (Sal. 120:5-6); “¡Ay de mí que soy muerto! Porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de un pueblo de labios inmundos han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” (Is. 6:5); “¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! Mi llaga es muy dolorosa. Pero dije: Ciertamente, enfermedad mía es esta, y debo sufrirla” (Jer. 10:9); “¡Ay de mí ahora! Porque ha añadido Jehová tristeza a mi dolor; fatigado estoy de gemir, y no he hallado descanso” (Jer. 45:3); “¡Ay de mí! Porque estoy como cuando han recogido los frutos del verano, como cuando han rebuscado después de la vendimia, y no queda racimo para comer; mi alma deseó los primero frutos” (Mi. 7:1); “¡Ay de mí sino anunciare el evangelio!” (1ª Co. 9:16)
Querido hermano, tal vez ahora mismo tienes la frase en tus labios: ¡Ay de mí! Si esto es así eres compañero de Job, David, Isaías, Jeremías, Miqueas y Pablo. Dios nos toca de diferentes maneras y como piedras vivas gemimos y decimos ¡Ay de mí! La corrección, la capacitación, la crisis, la confusión, la comunicación ¿De cuantas maneras nos habla y toca el Señor?
Cuando se construía el templo de Salomón había tres lugares donde se trabajaba con piedra. El primero era el cantero, donde sacaban los pedazos de piedra desde la zona rocosa. ¡Eso duele! Pues había que arrancar, derribar, destrozar. El pedazo de roca viva sacado de la cantera del mundo y el pecado sintió el dolor de haber ofendido a Dios. Es el arrepentimiento por los pecados, lo que llamamos “el nuevo nacimiento” y en cada nacimiento ¡hay dolores de parto!
La roca era llevada luego desde el cantero a otro lugar. Un sitio donde estaba el escultor. Y en ese lugar el escultor tomaba el cincel y comenzaba a quitar lo que estaba de más, e iba formando una piedra con la forma adecuada para encajar en el diseño del Arquitecto. Y esto es lo que vivimos hoy, aquí y ahora. El que comenzó la obra será fiel en completarla en cada uno de nosotros. Aunque hayan muchos ayes y creamos que la cosa va mal. Dios nos se equivoca.
Pero había un lugar donde ya no había polvo, no había barro, nada de suciedad y ni siquiera se permitía un golpe de martillo. Ese era el templo en construcción. Ya la piedra estaba lista y era llevada para ocupar su lugar en el templo santo. Los que estaban allí, solo podían sorprenderse de la perfección de esas piedras. Pero para ello hubo muchos ayes en la montaña y en el taller del escultor. Y así será mi hermano. Aquí. Mientras estas piedras vivas dicen AY allá alabarán y se gozarán de adorar al Señor, la piedra angular, que fue molida por nuestros pecados y sobre la cual se sostiene nuestra vida. Vamos, mi hermano, que todavía pueden quedar algunos ¡Ay! Ánimo, si estás aquí es porque el escultor no terminó contigo.

lunes, 15 de enero de 2018

Vamos "pasemos a la otra orilla"

Que bueno que es hablar de semillas en la orilla del mar (Marcos 4 )... Pero ¡qué difícil se ponen las cosas cuando se obedece el desafío de "pasemos a la otra orilla"! (Marcos 4:35). Hay muy buenos clasificadores de semillas y pocos buenos sembradores. Iglesia es tiempo de pasar de capítulo. Ahí, del otro lado está Gadara, habrá tormentas, oscuridad, y lucha espiritual (Marcos 5). Vamos "pasemos a la otra orilla"

jueves, 12 de octubre de 2017

Con Versión fingida

“Con todo esto, su hermana la rebelde no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová” (Jeremías 3:10)
Jeremías es conocido entre los escritores bíblicos como “el profeta llorón”, pero para nosotros fue un cardiólogo espiritual. Su ministerio expresaba en palabras el dolor de Dios por las actitudes hipócritas de quienes “aparentemente” honraban a Dios en su ritual estricto. Durante cuarenta años de ministerio Jeremías ministró durante el reinado de cinco reyes de Judá: Josías, Joacaz, Joacim, Joaquin y Sedequías. Éste particular ministro de Dios le hizo un electrocardiograma espiritual a Judá, pues ellos en apariencia se habían vuelto a Jehová… pero no de todo corazón. Un 50%, solo la parte externa, lo que se ve. El lloro, el cilicio, el ayuno… pero no el corazón. No se habían “circuncidado a Jehová” (Jer. 4:4).
Llorar, doler, decidir, clamar, cantar, emocionar, reflexionar, asentir, confesar, determinar, ayunar, prometer… nada de esto cuenta como conversión genuina. Pues nuestros ojos pueden llorar y mi estómago ayunar, pero si mi mente sigue incorporando los conceptos del mundo y mi corazón las migajas de la carne (con sus pasiones y deseos) entonces mi volver a Dios es fingido. ¡Y cuan fácil es caer en esta trampa!
La conversión fingida la resumió Isaías y la reiteró Jesucristo a la generación farisaica: “este pueblo de labios me hora, pero su corazón está lejos de mí”. ¿Cómo puede ser que mis labios recorran el cielo y mi corazón el infierno? ¿Cómo puede ser que sea cristiano de domingo y no el resto de la semana?
¡CUIDADO! Pues podemos estar promoviendo conversiones fingidas, en lugar de vidas transformadas. Las respuestas emocionales, la generación de microclimas espirituales en los templos donde nosotros manejamos los niveles químicos de devoción, pueden ser peligrosos laboratorios espirituales.
¿Cual es la mejor versión cristiana? Vivamos al modo correcto ¿cual? Con y en Versión Espíritu Santo.

sábado, 2 de septiembre de 2017

¿Conoces lo que dice Gálatas 6:1 según las Nuevas Versiones Vivientes?

NVM= "Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales llamen a otros hermanos para hacer de esto un motivo de oración." NVM = Nueva Versión Murmuradora
NVS= "Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta vosotros que sois espirituales comentenlo irónicamente en el momento justo a otros hermanos" NVS= Nueva Versión Sarcástica
NVC= "Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales díganselo a los ancianos y exigan la disciplina" NVC=Nueva Versión Contenciosa
¿Porqué no usamos la mejor versión?
"Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a tí mismo, no sea que tú tambien seas tentado"
Y esto se refiere no solo a los hermanos de tu propia congregación. Si veo a un hermano que es "sorprendido" en una debilidad y no es de mi congregación; debo también aplicar esta enseñanza; pues en la vista del Señor no hay direcciones de iglesias.
Si aplicáramos más Gálatas 6:1 con la versión correcta no tendríamos tantas situaciones que duelen en las iglesias-

miércoles, 23 de agosto de 2017

LAS TRES PALABRAS de la MISIÓN

"Me seréis testigos"
"Me" nuestro punto de referencia es Jesucristo- el Mensaje que predicamos
"Seréis" el punto de referencia del mundo somos nosotros- el Modelo que representamos (cartas, sal y luz)
"Testigos" el punto de referencia del cielo es nuestro sacrificio- el Morir que experimentamos (con Cristo estoy juntamente crucificado)

miércoles, 5 de julio de 2017

Con Versión fingida

“Con todo esto, su hermana la rebelde no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová” (Jeremías 3:10)
Jeremías es conocido entre los escritores bíblicos como “el profeta llorón”, pero para nosotros fue un cardiólogo espiritual. Su ministerio expresaba en palabras el dolor de Dios por las actitudes hipócritas de quienes “aparentemente” honraban a Dios en su ritual estricto. Durante cuarenta años de ministerio Jeremías ministró durante el reinado de cinco reyes de Judá: Josías, Joacaz, Joacim, Joaquin y Sedequías. Éste particular ministro de Dios le hizo un electrocardiograma espiritual a Judá, pues ellos en apariencia se habían vuelto a Jehová… pero no de todo corazón. Un 50%, solo la parte externa, lo que se ve. El lloro, el cilicio, el ayuno… pero no el corazón. No se habían “circuncidado a Jehová” (Jer. 4:4).
Llorar, doler, decidir, clamar, cantar, emocionar, reflexionar, asentir, confesar, determinar, ayunar, prometer… nada de esto cuenta como conversión genuina. Pues nuestros ojos pueden llorar y mi estómago ayunar, pero si mi mente sigue incorporando los conceptos del mundo y mi corazón las migajas de la carne (con sus pasiones y deseos) entonces mi volver a Dios es fingido. ¡Y cuan fácil es caer en esta trampa!
La conversión fingida la resumió Isaías y la reiteró Jesucristo a la generación farisaica: “este pueblo de labios me hora, pero su corazón está lejos de mí”. ¿Cómo puede ser que mis labios recorran el cielo y mi corazón el infierno? ¿Cómo puede ser que sea cristiano de domingo y no el resto de la semana?
¡CUIDADO! Pues podemos estar promoviendo conversiones fingidas, en lugar de vidas transformadas. Las respuestas emocionales, la generación de microclimas espirituales en los templos donde nosotros manejamos los niveles químicos de devoción, pueden ser peligrosos laboratorios espirituales.
¿Cual es la mejor versión cristiana? Vivamos al modo correcto ¿cual? Con y en Versión Espíritu Santo.

jueves, 1 de junio de 2017

LÁZARO según San Fulano de tal

¿Crees que Lázaro resucitó, y las cosas cambiaron para el Señor desde el momento de la resurrección de Lázaro? Pues según Juan ese fué el detonante de los acontecimientos ¿Crees eso?. Bueno, te pregunto... ¿y porqué Mateo, Marcos y Lucas no lo mencionan? La historia según los otros evangelios (los sinópticos) transcurrió como debía transcurrir, y LÁZARO ni se menciona. Pero Juan nos cuenta la intimidad de la historia, los registros internos e íntimos de Dios. Los eventos se desencadenaron hacia la cruz de una manera imparable gracias a la resurrección de Lázaro.
Mateo escribió a los judíos, Marcos a los romanos, Lucas a los gentiles y Juan a la iglesia. El último de los evangelios en escribirse fue Juan, o sea que los primeros años de la historia de la iglesia pasaron, sin mencionarse la historia de Lázaro.
Y me pongo en el lugar de LÁZARO. ¿Cómo se habría sentido al leer los otros relatos? Si él fuera como muchas veces somos nosotros, se hubiera sentido ofendido. “¡La historia pasa a través mío pero no es registrada de esa manera! Me dejaron afuera de la historia cuando fui parte fundamental de ella.”
Pero seguramente LÁZARO jamás se habrá ofendido, ni habrá recriminado nada. Pues, como muchas veces repetimos "no importa quién se lleva los aplausos, si la gloria es para el Señor". Escribo esto porque soy un aficionado a los proyectos, soy un “proyectero” y he sentido cosquillitas internas muchas veces (por no decir envidia, celos, características carnales), al elaborar un proyecto y que este se lleve a cabo; pero aunque muchas veces pienso que esa historia pasa por mí, ella no me menciona. Y me pregunto ¿Para quién debe ser la gloria? Pues en definitiva la historia puede ser relatada según San “Quien sea” y si yo la escribo es según San Heber, pero ¿qué importa por quien pase, si el Autor y Protagonista es el Señor? La resurrección de Lázaro no puede eclipsar la de Jesús, la historia de la primera desencadenó la de la segunda, pero el fin de todo es que Cristo resucitó. ¿Lo que tú o yo hagamos para el Señor es tan importante como para eclipsar lo que Dios hace?
Tal vez, nos preocupamos mucho por la honra, las menciones, los aplausos, los reconocimientos y nos olvidamos del para qué vivimos y por quien son todas las cosas. ¡Qué triste es cuando buscamos protagonismo! ¡qué lamentable es cuando buscamos gloria propia, y reconocimiento! “¿Porqué no me mencionaron?”, “¿Por qué no me invitaron a participar sabiendo quien soy yo?”, “¿Porqué fulano de tal sí y yo no?”, “¿porqué me dejan afuera?”, “No tienen en cuenta mi trayectoria”, “Si yo no participo no cuenten conmigo”, … y podría seguir mencionando frases que he escuchado (literalmente), o que he pensado o dicho (pues no soy mejor que ninguno al respecto).
Una buena sugerencia para predicadores, siervos y consiervos, es parafrasear con nuestros nombres 1ª Co. 1:13 “¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por ustedes? ¿O fueron bautizados en el nombre de Pablo?” lo que los corintios exageraban acerca de su líder (Pablo) es lo que a veces nosotros podemos creer de nosotros mismos.
Ya está. No busquemos mención, y limpiémonos de esas “cosquillitas” pues nos transformamos en “cosquillosos” (el que lee entienda). Lázaro resucitó para que se viera la gloria de Dios, su historia recibió ¼ de reconocimiento, pero el 100% de la gloria fue para el Señor. ¿Ves? “No importa quién se lleva los aplausos si toda la gloria es para el Señor”