domingo, 11 de enero de 2015

MEJOR QUE X FACTOR!!!

Ganaron por cantar
"Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salia la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amon, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros" (2ª Cr. 20:21-22)
El domingo pasado, Jonathan Gemmell dio un sermón muy desafiante: “Enfrenta la batalla con la adoración”. Y todo giró alrededor de la experiencia de Josafat contra el ejército unido de Moab, Amón y Seir. Un ejército de más de un millón de soldados, al cual destrozó con sus “notas musicales”. El bosquejo de su mensaje fue el siguiente (para tu mejor aprovechamiento):
LECTURA 2º Crónicas 20:1-25
A) El Problema (vv1-2)
B) La Proclamación (vv3, 4, 13)
C) La Petición (vv. 7-12)
D) La Profecía (vv. 14-17)
E) La Presentación (musical vv. 18-23)
F) El Premio (despojos de los enemigos vv.24-25)
La historia con la que inició su mensaje es muy motivadora. Se trata de lo sucedido a Willie Myric (de 9 años), quien en marzo del 2014 fue liberado por su captor por cantar. Mientras Willie estaba frente a su casa en Georgia (Atlanta) se inclinó a recoger una monedas (dejadas a propósito) y al hacerlo fue secuestrado por un hombre que le dijo (mostrando su arma) que no quería escucharlo hablar. Por lo que Willie decidió no hablar… sino cantar. Y durante tres horas, y sin parar, cantico titulado “toda la alabanza es para Dios” (el coro dice “Él es mi Señor, mi Sanador y mi Libertador, toda mi alabanza es para el Señor…”). Luego de escuchar una y otra vez la misma canción el secuestrador le abrió la puerta y le pidió que por favor saliera del auto. Este niño se salvó por cantar… no hay duda de ello.
Me pregunto ¿cuántas victorias hemos tenido en el 2014 por cantar? Si me permites comparto una de las mías. Estuve luchando este año contra el enemigo de la autocompasión (y depresión), por diferentes crisis que el Señor permitió que vivieramos. Y una de las canciones más oportunas fue 10.000 razones para alabar.
Comparto la letra:
Que todo lo que soy,
alabe al Señor,
con todo mi corazón,
de tu grande amor, cantaré
tu nombre alabaré
Sale el sol,
Es un nuevo amanecer,
Cantaré a ti otra vez,
Sea lo que venga, confiaré en ti,
Alabaré en el anochecer
Tu amor no tiene fin,
y tú eres paciente,
y bondadoso es tu corazón,
por todo lo que has hecho yo sigo cantando,
diez mil razones para alabar
Y en ese día cuando ya no tenga fuerza
y se acerque tu gloria,
Mi alma cantará de tu amor sin final,
diez mil años y para siempre más
Bless the Lord,
Oh my soul,
Oh my soul,
Worship His holy name,
Sing like never before
Oh my soul,
Worship His holy name
¿Te animas a compartir alguna canción ganadora de tus batallas del 2014?

H.A.G.

MAL, MAL MALAQUIAS

“Eso no se hace, está mal, ¿Cómo puedo terminar el año 2014 con esta lectura? Mal, mal Malaquias” Esa fue mi reacción ante la última lectura del año. Al mirar todo el libro de una sola vez parece el balance contable de un cristiano en quiebra que habla con el contador Justo y Divino. Y el diálogo es muy incómodo: “Mira aquí esto estuvo mal hay que corregir” Y la declaración defensiva del creyente en bancarrota: “¿Mal? ¿En qué estuvo mal?” Y la explicación de cada ítem llega mostrar la magnitud de sus faltas. “Me hiciste sentir mal, mal, Malaquías”
¿Me acompañas a hacer el inventario con nuestro contador divino?
¿Qué evaluar? Lo que Él hace, es y merece; y lo que nosotros decimos, hacemos y poseemos.
¿En qué nos amaste? (1:3) PROPÓSITO. Ellos habían perdido el propósito de su ministerio: no reconocían el amor de Dios como fuerza de movimiento. Nosotros le amamos a Él porque Él nos amó primero. Y si no reconozco su amor ¿Cómo podré amar? ¿Puedes contabilizar las diferentes maneras en que Dios mostró su amor para ti en el 2014?
¿En qué hemos menospreciado tu nombre? (1:6) PRECIO. Al evaluar incorrectamente el amor de Dios, respondían menospreciando el nombre del Señor. Los sacerdotes ofrecían sacrificios que eran inmundos. No se purificaban, ni se esforzaban en agradar a Dios. El precio correcto es el de frutos de labios que confiesan su nombre.
¿En qué te hemos deshonrado? (1:7) PREMIO. Ellos le daban a Dios las sobras, lo defectuoso. ¿No ilustra lo que a veces hacemos? Imagina que estas en la entrega de los premios Oscar, y te han pedido preparar y entregar el Oscar de Oro. Sube el premiado y le entregas un trofeo de plástico de Mc Donald. ¿Cómo crees que se sentiría él? Creo que se entiende ¿no? Para nosotros los premios y para Dios las propinas.
¿En qué te hemos cansado? (2:17) PALABRAS. La palabrería es algo que fastidia a Dios. Y ellos habían cansado a Dios con sus declaraciones, canciones, promesas, y largas oraciones. La palabrería es de fariseos. Y eso somos cuando prometemos públicamente, o cuando queremos adular a Dios. Hablamos grandezas de un Señor que desconocemos, cantamos verdades ajenas, y oramos lo que no creemos.
¿En qué hemos de volvernos? (3:7) POSICION. Cuando las cuentas salen mal hay que corregir, pagar deudas, y cambiar la administración. Los israelitas no reconocían su bancarrota. Según ellos estaban mal pero iban bien. Si estamos mal, vamos mal; y es tiempo de volvernos a Dios. Es hora de humillarnos, y presentarnos en quiebra espiritual.
¿En qué te hemos robado? (3:8) POSESIONES. Ellos habían robado con sus diezmos y ofrendas, y los números estaban en rojo. ¿Qué hacer? “Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” (Mal. 3:10)
Permiso, tengo que ponerme a cuentas…
Borrón y cuenta nueva...

H.A.G.

jueves, 8 de enero de 2015

CRISTIANO iPod

No soy hábil con la tecnología. Mi herramienta de trabajo habitual es el Word, y me cuesta salir de allí. ¡¡Hasta me es difícil el programa Excel!! Por lo tanto te imaginas como será para mi entender la tecnología iPod. No tengo iPod y lógicamente no lo entiendo. Pero me han explicado algunas cosas y con lo poco que he leído de ello se me ocurre que debería ser un "cristiano iPod", no me refiero a tener un iPod sino a serlo.
Hay un pensamiento que he entendido y en eso me baso para decir que debería ser un cristiano iPod. y es que la mayor cantidad de memoria, y recursos se tienen en la "nube". Cuando quieres almacenar algo lo haces en "la nube", cuando necesitas un programa lo bajas de "la nube", y lo mas interesante es estés donde estés, y a la hora que lo necesites "la nube" está disponible para ti. No importa si tienes tu dispositivo contigo o no, pues la información está siempre allí... en "la nube".
En el 2015 seamos cristianos iPod que ponen su mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra (Col. 3:2), que se enfocan en las cosas de Dios y no en las de los hombres (Mt. 16:23), que almacenan en los cielos donde su depósito no se echa a perder ni puede ser robado por el ladrón de las almas (Mt. 6:19), que no aman al mundo ni las cosas que están en el mundo (1ª Jn. 2:15-17)…
Pero cuidado. No todo debe estar en la nube. El iPod (según el modelo) tiene diferentes capacidades de memoria interna, que está en el dispositivo y no en la nube. ¿Sabes que debe estar en mi memoria interna? El Señor, el Espíritu Santo y Su Palabra. El peligro es que puedo ser tan iPod que decida poner también al Señor en las nubes y bajarlo de allí solo cuando lo necesite. ¿Y cuando no me convenga…? ¡De nuevo a las nubes!. No, eso no. Es necesario que haga de Él un compañero que camina junto a mí, en cada momento. Como dijera esa canción (más vieja que el Word) “Baja a Dios de las nubes y llévalo a la fábrica donde trabajas, quita a Dios del madero y clávalo dentro de tu corazón, saca a Dios de los templos donde lo encerraron hace tantos años, déjalo libre en las plazas y llévalo también al mercado del pueblo”
Si tienes un IPod, me alegro, (ya me da ganas de comprarme uno). Pero para el 2015 te deseo no que tengas un IPod sino que lo seas.

H.A.G.

CUESTIÓN DE TIENDAS

Un paseo por las tiendas de Abram

EN TIENDAS. Génesis 13:1-5 La TRASTIENDA del pasaje es que Abram se había alejado del proyecto de Dios. Había ido a Egipto y allí había ganado varias cosas, entre ellas una sierva egipcia llamada Agar, la cual traería problemas al futuro del patriarca. Y volvió por sus jornadas "hasta el lugar donde había estado antes su tienda" en Bet-el al lugar donde había edificado un altar al Señor. ¿Estás perdiendo tu objetivo espiritual en Egipto? vuelve al lugar del altar, vuelve por tus jornadas. Esto es lo que el señor espera que ENTIENDAS. Tu vida nunca progresará en el camino del Señor si no vuelves por tus jornadas hasta Bet-El (casa de Dios) donde hay un altar, a aquel lugar donde hiciste un pacto con Él. Habita EN TIENDAS de Dios.

CON TIENDAS. Génesis 13:6-7 Los pastores de Abram y Lot se pelearon, y el cananita y el ferezeo habitaban en la tierra. Habitaban EN TIENDAS pero hubo CON-TIENDAS entre ellos. Esto no estaba bien. Los cananitas y los ferezeos eran testigos de las peleas entre los pastores de Abram y de Lot. ¿Por qué las CONTIENDAS en el pueblo de Dios? Las causas son por División debido a Criterios Propios (1ª Co. 1:10-12), y por Deseos debido a Celos Personales (Stg. 3:14; 4:1-2).
DIS TIENDAS. Génesis 13:8-9 ¿Qué hacer cuando hay tanta fricción? Había que DISTENDER y decidieron separarse., Lot y Abram, Esaú y Jacob, Bernabé y Pablo, Wesley y Whitefield, etc. etc…. hay hombres de Dios que no pueden debido a sus convicciones, o caracteres, o circunstancias no pueden habitar juntos en el mismo ministerio. ¿Te sucede esto? ¿Qué hacer? es hora que DIS TIENDAS… Abram dijo “no podemos estar en la misma tierra, no alterquemos, pues somos hermanos… haz tu tienda hacia un territorio y yo lo haré hacia el otro. Esto es ser sabio y pacificador.
A TIENDAS. Génesis 13:10-18 Lot comenzó a hacer sus TIENDAS hacia Sodoma (“quemado, seco” 13:12), mientras Abram fue removiendo su tienda hacia Hebrón (“el amigo que ama” 13:18). Sin duda cada uno tuvo una meta en su vida. La meta está donde ATIENDAS, o sea donde pones tu atención en la vida. ¿Cuál es el enfoque de tu vida? ¿El quemado (1ª Co. 3:15)? ¿ó el Amado (Co. 3:23)?
El que tiene oidos para oir que ATIENDA.

H.A.G.