jueves, 2 de julio de 2015

Hoy descubrí que soy hijo de Efraín

"Los hijos de Efraín, arqueros armados, volvieron las espaldas en el día de la batalla" Sal. 78:9
SI. Hoy descubrí que soy hijo de Efraín.
Desde Moisés hasta el periodo de los reyes, la tribu de Efraín fué la mas aguerrida, la mas destacada. Jamas se lee en otro pasaje de la Biblia que Efraín huya, Y sin duda la descripción que se da aquí es espiritual. Aquellos que tenían "todas las de ganar" huyeron antes de empezar la batalla. Eran arqueros, esto es: sabían la técnica, estaban entrenados. Estaban armados: esto es tenían todas las armas, tecnología y herramientas para la batalla. Pero... volvieron las espaldas... huyeron.
Iglesia siglo XXI, hijos de Efraín, quienes somos soldados de Cristo, y tenemos todas las herramientas a nuestra disposición. Quienes disponemos de todos los medios: libertad, Biblia, trabajo, dones a granel, ministerios múltiples, tecnología moderna (cine, TV, películas, radio,internet, etc.) somos grandes arqueros armados... pero volvemos las espaldas en el día de la batalla. El día de la batalla es ahora, y callamos. Callamos acerca del pecado, callamos acerca del movimiento gay, callamos acerca del aborto, callamos acerca del infierno, callamos acerca de... todo. Y sin embargo marchamos, nos vemos bien a nosotros mismos, gritamos nuestros cantos y gritos de guerra para alentarnos, para hacernos creer que todo está bien.
Somos los de Efraín. SI. soy un hijo de Efraín. Un cobarde que se esconde en sus propias palabras, en sus ministerios y se alienta a sí mismo haciéndome creer que peleo la buena batalla. Pero las batallas que estamos peleando son virtuales, no reales. Somos como soldados entrenados con juegos electrónicos, somos Ninjas virtuales. Nos creemos vencedores... pero no nos hemos dado cuenta que ya sonó el clarín y hay que levantarse del sueño. No hemos despertado a la realidad y a las señales de este mismo momento...
Y miramos por la ventana de nuestras computadoras y vislumbramos a cristianos que son degollados, otros crucificados (sí, literalmente crucificados), otros encarcelados por su fe, otros que deciden renunciar a sus trabajos porque les exigen hacer lo que la Biblia condena, otros que son considerados poco menos que parias, personas del cromañón... y luego miramos al cielo y sacudiendo nuestras cabezas decimos: gracias Señor que aquí no pasa eso. Y nos conformamos con tirar una batería de de "me gusta" en Facebook a frases hechas por otros efrainitas como nosotros. Para decirnos a nosotros mismos que somos valientes... y no enrostrarnos la verdad de las cosas. SOMOS COBARDES, ARQUEROS ARMADOS QUE VUELVEN LA ESPALDA EN EL MOMENTO DE LA BATALLA
Somos tan valientes como los del ejercito de Israel ante Goliat. Cada soldado se vestía con su traje de batalla, jabalina, escudo y espada. Todos en fila, todos marchaban. Todos hacían sus gritos de guerra. Parecían el escuadrón invencible. Hasta que llegaba Goliat. Y los desafiaba para pelear. y esos soldados armados volvían la espalda en el momento de la batalla. ¡Necesitamos un David! uno que se levante con su cayado, su honda y 5 piedras. Uno que sea de otra tribu. No la mas aguerrida, no la mas complicada, sino de la tribu de Judá. Ah, Señor, ¿cuanto tiempo mas?
Quiero cambiar de tribu. El día comienza, ya Goliat se levanta y va al campo de batalla. Se escucha el clarín. miro a mi alrededor: jabalina, escudo, espada. Y miro en mi armario, guardado y escondido, el traje de pastor, la honda, el cayado... y sé donde buscar piedras lisas--- Y entiendo. La lucha es de cada día. cada jornada. Yo escojo. Al menos hoy, Señor quiero ser un hijo de Judá.

H.A.G.