viernes, 29 de abril de 2016

Señuelos

Le habían hablado del tema. Ninguno de sus compañeros lo había logrado nunca. En toda la historia de carreras, nunca se rompió la marca. Según le habían comentado el “Gran Duque” en el año 1998 casi lo alcanza, pero el lugar estaba vacante.
Era su primera carrera, y se soñaba en los primeros lugares, o ¿por qué no? Alcanzando el premio mayor, ese que nadie había alcanzado. Él se había preparado con los mejores entrenadores, y había sorteado varias dificultades. Todos los corredores se colocaron en sus lugares, se prepararon y allí le vio, el premio estaba cerca, muy cerca; solo había que llegar antes que los demás participantes. La adrenalina comenzó a invadir todo su cuerpo, comenzó a agitarse, aguzó sus ojos, y la saliva parecía llenar su boca.
El disparo se escuchó, y ROY junto a los demás competidores se lanzó como un rayo tras ese premio inalcanzable, y se dijo a sí mismo “hoy puedo hacer historia” y corrió y corrió como nunca hacia ese conejo de plástico, señuelo de esa, su primera carrera de galgos.
Dios muestra señales, el diablo señuelos. Hoy tú y yo comenzamos a correr la carrera de este día... ¿detrás de qué...?
El que tiene oídos para oír... oiga