lunes, 13 de junio de 2016

T R A S T O R N A N (II)

Necesitamos fuego y pasión, necesitamos que Dios conmueva nuestro ser interior y mueva nuestros pies para ir y predicar. ¿Como movilizar nuestro espíritu, enardecernos y trastornar el mundo y la iglesia? Para encender un gran fuego tal vez un par de chispas alcanza, siempre y cuando haya mucho combustible (Espíritu Santo). Un par de fósforos puede alcanzar...
El fósforo de La Oración "Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la Palabra de Dios" (Hch. 4:31) La iglesia en Jerusalén oró clamando y pidiendo que el Señor les diera Denuedo y pasión para predicar. Y Dios les dió lo que pedían.
El fósforo de la Observación. "Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría" (Hch. 17:16) Pablo en Atenas observó a las personas y vió no la arquitectura, no la belleza y el arte, sino la idolatría.. y el fuego se encendió. Miremos con los ojos de Jesús.
CIERRA TUS OJOS, mi hermano, ante la presencia del Eterno; y clama por su intervención en tu ser interior. Espera que te mueva y muévete hacia afuera. Y entonce sí... ABRE TUS OJOS y mira a la manera de Jesús. Él nos enseñó: Rogad al Señor de la mies... Alza tus ojos y mira los campos... y entonces ID Y PREDICAD EL EVANGELIO.