miércoles, 11 de enero de 2017

EL NIÑO TRICICLO... (TRES AÑOS... TRES RUEDAS... TRES DÍAS)

TRES AÑOS. Hoy encontré esta foto. Es de mi infancia, yo tenía 3 años y dos meses en esos momentos. No sé donde fue sacada, si en San Rafael o en Lujan de Cuyo. La foto es de un lunes 5 de mayo. Y la imagen muestra un niño con pantaloncito, pullover, camisa y corbata, zapatos desgastados en la punta (algo que es una constante ¡ya desde mi niñez!). La niña que llevo atrás, creo, que es mi prima Sonia. Si es así la foto fue tomada en Lujan de Cuyo, afuera de la casa de mi abuela Berta.
TRES DÍAS. Es solo una foto, pero no puedo dejar de pensar en la fecha que está en el dorso de la instantánea: Lunes, 5 de Mayo de 1969. El jueves 8 de Mayo ese niño sonriente, perdería a su papá, de una manera muy agresiva (moriría electrocutado). Pero es un niño, no sabe lo que sucederá en tres días. Por eso puede sonreír y jugar, disfrutar no otros momentos, sino ese momento. Y pienso, ¿Cuántas cosas sucederán en mi vida en esta semana? Hay cosas que me PRE-OCUPAN pues sé que hay situaciones que pueden ser complicadas en mi futuro, pero tal vez nada de lo que pienso ocurrirá. Además habrán situaciones que tal vez me marquen a mí y a toda mi familia y no estamos preparados ni prevenidos de ellas porque vienen así, con la voluntad de Dios.
TRES RUEDAS. Sin duda, el fotógrafo no sabía que en tres días mi historia familiar tendría un “ausente” de quien poco pude conocer con mi corta edad. Y miro mi vida hoy, y en este día tal vez hayan sorpresas, pero yo decido que actitud tendré para vivirlo. ¡Yo decido como me subiré al triciclo de la vida y a quien llevaré hoy! Decido sonreír, decido hacer un chiste, tomo la determinación de poner el pie en el pedal y accionar como corresponde… hacia adelante. No importa que la calle sea de tierra y despareja, no interesa que no esté vestido para jugar, no importa cuán poco sepa de triciclos, y que tal vez solo esté arriba para posar. Decido vivir este día así, como ese niño que fui sentado en ese móvil infantil y sonriendo a la vida, sonriendo al futuro, sonriendo a lo que será. Porque como dijo el Maestro: “basta a cada día su propio afán”. Ah... me olvidé decirte. Las tres ruedas del triciclo al que me quiero subir tienen nombres y ellas son: FE, ESPERANZA Y AMOR. Ya es hora de pedalear!!!!

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